El enemigo es la minería mal hecha

  Los sofistas decían que la verdad no existía y que las posiciones ciertas eran aquellas que se defendían mejor en la plaza pública usando la seducción del discurso. Esto, sumado a que las personas están más dispuestas a recibir mensajes cuyo componente afectivo supera el cognitivo, ha provocado históricamente un banquete confuso y peligroso. […]